La Universidad Guadalupe Victoria, fundada en septiembre del año 2006, pertenece al Instituto de Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento, de él toma las bases y sustento para la formación de sus estudiantes. Se define como una Institución de Educación Superior, en donde se respetan plenamente las ideas sociales y filosóficas de cada uno de los miembros de la comunidad educativa. Por lo tanto, promueve por convicción y por definición, la absoluta libertad de pensamiento y expresión de sus integrantes, teniendo como único límite, el respeto a las ideas de los demás, por ello, prohíbe expresamente cualquier manifestación de intolerancia por motivos de raza, religión, sexo, política o cualquier otra índole.

Es una característica del modelo educativo institucional asumir al humano como un ser responsable y pensante, que se manifiesta a través de acciones y actitudes que dan sentido a los valores personales y comunitarios. Por ello, adquiere el compromiso de orientar la educación hacia la promoción de la convivencia humana que se manifiesta en el respeto a la dignidad de la persona, la integridad de la familia, la solidaridad, la preeminencia del interés general, la fraternidad e igualdad, eliminando los privilegios de grupos, razas, sexos o individuos.

La Universidad Guadalupe Victoria, con mentalidad apostólica, con carácter y madurez suficiente asume los retos actuales, consciente de su papel formador de profesionales a través de la educación cristiana donde se encuentran los elementos indispensables para formar hábitos de buen obrar, motivados por los grandes valores éticos de libertad, corresponsabilidad, amor y respeto a la dignidad del hombre. Al tener como referencia la misión institucional, a saber, “Ser una Comunidad Educativa Eucarística Mercedaria cuyo fin es formar integralmente a las personas en la dimensión evangelizadora y liberadora, en un ambiente de amor, libertad y justicia”, propone:

  • El desenvolvimiento pleno, natural y armónico de la inteligencia, la disciplina y el desarrollo de las habilidades como principio, medio y fin de la educación
  • Educar para ser y construir la persona en su integridad y plenitud
  • Educar para la libertad en el desarrollo de la profesión de la persona para obrar bien
  • Educar las facultades del ser humano: inteligencia, voluntad y afectividad
  • Educar para la trascendencia, al abrir la mente y el corazón de la persona
  • Formar profesionales conscientes de sí mismos y de su entorno cultural, social y ecológico
  • Educar para la convivencia a través del servicio, logrando la solidaridad y la misericordia con la apertura a los otros
  • Educar para el cambio, asimilando los elementos culturales distintos

 

Para a través de ello, lograr la visión de la Universidad, que consiste en conformar una institución de Educación Superior de reconocido prestigio en los ámbitos regional y nacional, con una clara conciencia de su compromiso social de cara a la nación y al mundo.

 
- Riel de Fotos -
 
 

María del Refugio, nació en San Miguel de Allende, Guanajuato, el día 21 de septiembre de 1866, siendo la mayor de ocho hermanos, desde pequeña se distinguió por un gran amor al Santísimo Sacramento y un gran sentido del humor que compartía con sus hermanos.

María del Refugio descubre en la educación el medio propicio para extender en el mundo el reinado de Jesús Eucaristía, tal fue y continúa siendo la principal misión del Instituto por ella fundado. Esta obra nace en medio de las dificultades de una patria que lucha por su libertad, ya que la fecha de fundación coincide con la de la Revolución Mexicana, tiempo de cambio y de conflictos políticos, ante lo cual Refugio responde con un corazón generoso, preparando y regalando alimentos a cientos de personas que a diario acudían a las puertas del colegio en busca de pan y de protección, además albergó en repetidas ocasiones a familias que huían debido a que se encontraban amenazadas de muerte por causas políticas, fue en este tiempo un ángel de la sociedad, como acostumbraban llamarle en San Miguel de Allende desde su infancia. Tras esta época, viene otra de mayor sufrimiento y represión a la Iglesia, la persecución religiosa, donde toda la comunidad sucumbe ante las adversidades que dicha persecución suponía, las hermanas debieron continuar con su apostolado y obras de caridad a escondidas, dando clases en los sótanos, carentes muchas veces de las cosas materiales más indispensables, pues se perdió la libertad de culto y fueron cerrados cientos de templos católicos.

María del Refugio, en medio de tantas dificultades sabe ser para cada una de las hermanas una madre amorosa que busca protegerlas del enemigo, es de esta forma en que se ve obligada a separase de las hijas que había acogido en su instituto enviándolas al extranjero para protegerlas de los males que les rodeaban

en el país. En medio de estas penas y dificultades, Refugio descubre la protección amorosa de Jesús Eucaristía, y ante la cercanía y apoyo del Padre Alfredo Scotti de la Orden de la Merced, ella encuentra la presencia viva de María Santísima de la Merced en su obra y apostolado, razón por la cual decide que el Instituto por ella fundada acoja también esta gracia que la llevará a llamarse mercedaria. Después de todas las obras realizadas y de una vida consagrada por entero a Dios y a sus hermanos, María del Refugio muere el día 24 de abril de 1937 en que llena de gozo retorna al padre que la creo.